5 cosas que no sabías acerca del running

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    5 cosas que no sabías acerca del running

    La enorme expansión que ha experimentado el running ha traído muchísimas cosas buenas, pero también un importante vacío de conocimiento. Todos llevamos un “entrenador dentro” y nos creemos en posesión de la verdad cuando practicamos de forma habitual cualquier disciplina deportiva. Es bueno o malo estirar antes de entrenar, respiraciones profundas o rápidas…. cada cual aplica su teoría en función de su experiencia, no siempre extrapolable a los demás. Veamos algunas curiosidades que muchos runners desconocen.

    1. No, estirar NO va a evitar que te lesiones

    has visto alguna estirar a un perro o un caballo antes de comenzar a correr? el ser humano es el único animal que estira antes de entrenar. El estiramiento es útil depende del tipo de actividad que estés realizando y la clase de lesión que estés tratando de evitar.

    Por ejemplo, el entrenamiento basado en movimientos explosivos o de rebota (voleibol, baloncesto, pliométricos, aquí la ciencia es concluyente, estirar va a ayudar a reducir posibilidad de lesiones. Sin embargo, en actividades de baja intensidad, en las que no es necesaria una preparación de los tendones para absorber energía, estirar no ayuda en nada, a evitar una lesión.

    El único beneficio probado para el corredor en este apartado viene en realizarlo al final del entrenamiento con objetivo de ganar flexibilidad.

    2. Si quieres ser mejor corredor, corre más.

    correr supone una vía de estimulación para muchos aspectos fisiológicos, bioquímicos y adaptaciones musculares. Para empezar, se incrementa el volumen sanguíneo. Una mayor cantidad de sangre que circula por el organismo significa un mayor número de globos rojos que transportan oxígeno. Dentro de las células rojas de la sangre se encuenta una proteína llamada hemoglobina, que transporta oxígeno a los músculos que trabajan. Estos cambios en la sangre mejoran la capacidad de los vasos sanguíneos para transportar oxígeno.

    También promueve un mejor almacenamiento de combustible, se mejora la capacidad de producir energía…

    Si quieres ver en tu propio cuerpo todos estos mecanismos evolucionando y sintiéndote cada vez más fuerte, corre mas de lo que ahora mismo haces. El conocimiento es de enorme valor, leer revistas ayuda, informarte ayuda, pero lo primero gasta zapatillas.

    3. No te has lesionado por culpa de la zapatilla, y lo sabes.

    trabajar en tienda física, en contacto permanente con el corredor me ha servido para conocer bien esta regla. “Me he lesionado por que este modelo es mixto“… no, te has lesionado por que has llevado a tu cuerpo a una situación de estrés físico por encima de la capacidad de asimilación. Dale tiempo a tus piernas, pulmones, corazón, para adaptarse. Progresa poco a poco. No culpes a las zapas, no tienen nada que ver.

    4. La capacidad pulmonar no tiene nada que ver con la capacidad de rendir.

    los mejores corredores de fondo tiene en común varias cosas, entre ellas, que son muy pequeñas y sus pulmones, también lo son. NO existe relación entre la capacidad pulmonar y la rapidez con la que se hace un 10K. DEMOSTRADO EN LABORATORIO.

    Aparte de volumen pulmonar, hay otros aspectos del sistema pulmonar que afectan el rendimiento de carrera, por ejemplo el cambio de gases. Sin embargo, en personas sanas, los pulmones son más que suficientes para que se produzca este intercambio de gases.

    Si te han dicho que tomar respiraciones profundas cuando corres para obtener más oxígeno, esto es falso. Realizando respiraciones profundas no llega más oxígeno de los pulmones a la sangre. A nivel del mar, el principal estímulo para respirar es la presión parcial de CO2, no de O2. En algunos corredores de élite, hay una limitación de la difusión entre la pared alveolar y capilares pulmonares a causa de un muy alto gasto cardíaco, lo que conduce a una desaturación de oxígeno en la hemoglobina.

    5. Los tipos de fibra musculares predominantes en tu cuerpo te hacen mejor corredor.

    Y esto es cierto.

    Los seres humanos tienen tres principales tipos de fibras musculares, las proporciones de los cuales están determinadas genéticamente. Depende de la genética que seas bueno/a en una determinada disciplina.

    Puesto que es imposible saber cuál es tu tipo de fibra dominante sin realizar una biopsia muscular, la única manera que tienes de saberlo es mediante el entreno y la competición a través de los años. La propia naturaleza va a guiarte y proporcionarte los datos que necesitas para saber si eres perfecto/a para el sprint, larga distancia o un 800.

    Nos vemos en el asfalto!

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