Ejercicio extremo y sepsis, podría existir relación

986

Ejercicio extremo y sepsis, podría existir relación

Sepsis o septicemia,  es la respuesta sistémica del organismo huésped ante una infección, con finalidad eminentemente defensiva. Se conoce como sepsis al síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) provocado por una infección, generalmente grave. Esta reacción del organismo se produce como respuesta a la presencia de microorganismos patógenos, y está causada por la acción del propio sistema inmune, que libera sustancias pro inflamatorias que ponen en marcha el SRIS. En definitiva, septicemia es la presencia y crecimiento de gérmenes en la sangre y aumento de fiebre.

La evidencia de los beneficios del ejercicio físico, están fuera de toda duda. Están demostrados, verificados, comprobados y no admiten discusión. Sin embargo, se ha popularizado en los últimos años (y creciendo) la práctica de disciplinas muy duras, más allá de la distancia de maratón.

Dos estudios recientes, de la Universidad de Monash en Melbourne, han encontrado que el ejercicio en nivel extremo puede ser más perjudicial que positivo y puede conducir a intoxicación en la sangre (puedes encontrar los estudios en International Journal of Sports MedicineExercise Immunology Reviews).

La sepsis es una especia de envenenamiento de la sangre, que se produce cuando los productos químicos inmunes son vertidos al torrente sanguíneo, lo que provoca una respuesta inflamatoria hiperactiva. Esto puede provocar la formación de coágulos, perjudicando el flujo sanguíneo y evitando que los órganos reciban correctamente oxígeno y nutrientes.

Las personas con mayor riesgo de sufrir esta enfermedad son ancianos, niños, sujetos con graves quemaduras, traumatismos, cáncer y SIDA.

Sin embargo, parece ser que la práctica de modalidades deportivas extremas también pueden acarrear riesgo de padecer septicemia.

¿Qué es deporte extremo?

Hacer una sesión de 4 horas de ejercicio (ojo, maratonianos) o días repetitivos sesiones muy largas (por encima de las 2 horas, día tras día), está considerado como extremo.

Hablamos de cifras que no son para nada inusuales, todos conocemos runners o triatletas que están entrenando estas distancias.

Se analizó la sangre de 17 corredores que participaron en una ultra-maratón de 24 horas y 19 que la realizaron en varias etapas. Se tomaron muestras de sangre, antes y después de la carrera. Los dos grupos, tenían casi en el 100%, niveles de toxicidad en sangre similares a los que ingresan en hospital por septicemia.

El ejercicio tan prolongado modifica la pared gastrointestinal, permitiendo que bacterias naturalmente presentes en este entorno, como por ejemplo las endotoxinas, se muevan del intestino hacia el torrente sanguíneo. Se desencadena entonces una respuesta inflamatoria sistémica a partir de células inmunes en nuestro organismo y se sucede un episodio de infección grave.

Pero, si yo conozco corredores de maratones y no les pasa nada

Los runners o triatletas muy entrenados, con años de evolución y entreno, tienen niveles más altos en sangre de una citoquina antiinflamatoria llamada interleucina 10, que son capaces de compensar el efecto negativo que provoca una respuesta del sistema inmune inducida por las endotoxinas.

El cuerpo tiene la capacidad de adaptarse y frenar la respuesta inmune negativa provocada por ejercicios de altísima exigencia física. Si no te has dado varios años de adaptación, es cuando están en riesgo.

 

Otro día hablaremos de maratón y corazón.

Consejo, mantener la calma, ir poco a poco, y a nivel amateur, pensar bien hasta que punto merece la pena llevar al cuerpo a una situación límite. Quizás estás poniendo en riesgo la salud.

Todo con calma.

Comentarios