El rol de la glucosa en sangre en el fútbol

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El rol de la glucosa en sangre en el fútbol

La respuesta metabólica a la ingestión de carbohidratos (CHO), varía dependiendo de si la persona está en reposo o realizando ejercicio físico.

En reposo, la respuesta de la glucosa en sangre elevada implica una regulación al alza en la síntesis y secreción de insulina por parte de las células beta en los islotes de Langerhans, en el páncreas. El papel del glucógeno en el hígado es la regulación de la concentración de glucosa en sangre. En el inicio del ejercicio, la contracción muscular provoca un aumento de la captación de glucosa en sangre. En oposición al efecto de la insulina, la gluconeogénesis hepática se activa por la acción del glucagón y epinifrina.

La respuesta de la insulina a la ingesta de carbohidratos durante el periodo de calentamiento antes del inicio de la actividad deportiva, es inhibida por la epinifrina. Se ha establecido desde hace tiempo que a medida que aumenta la duración del ejercicio, la glucosa en sangre tiene una contribución creciente a la oxidación de hidratos de carbono en el músculo (1).

La concentración de la glucosa en sangre puede aumentar en respuesta a la actividad deportiva intermitente (normalmente, deportes de equipo) debido a un aumento de las catecolaminas circulantes (2). En el fútbol, por ejemplo, los niveles de glucagón pueden permanecer estables durante un partido, la concentraciones de epinifrina y noradrenalina se verán aumentadas a través de la estimulación del sistema nervioso central (2). La epinifrina estimula la gluconeogénesis en el hígado que da como resultados un aumento de los niveles de glucosa en sangre por encima de los valores de reposo. Aunque una disminución transitoria de la glucosa en sangre se ha visto tras 30 minutos de juego en un partido de fútbol, la hipoglucemia es rara en deportes intermitentes que duran más de 90 minutos en sujetos alimentados, lo que sugiere que la cantidad de glucógeno hepático es suficiente para mantener o incluso aumentar los niveles de glucosa en sangre.

De todas formas, se recomienda a deportistas que emplean 90 minutos en la realización del ejercicio, la toma de carbohidratos, con el fin de preservar el glucógeno endógeno y la capacidad de mantener una intensidad alta en el rendimiento del ejercicio (3)

El efecto de la toma de bebidas con CHO y electrolitos durante el ejercicio, implica un aumento en las concentraciones de glucosa en sangre, en comparación con la ingesta de bebidas no calóricas (4). Los mecanismos no están del todo claros, pero se sugiere que la toma de decisiones y ejecución correcta de movimientos durante un partido de fútbol, se pueden ver influenciados por los niveles de glucosa en sangre. Un nivel de glucosa en sangre elevado, se ha asociado con una mejora general, desde un saque en tenis, un tiro en baloncesto. Ya que la elevación de glucosa en sangre se han reportado para aumentar el suministro de glucosa al cerebro y preservar la integridad del sistema nervioso central, además de implicar un ahorro en el glucógeno muscular, la mejora de la función neuromuscular y la reducción de la fatiga central, parece obvio que la ingesta de CHO durante la práctica deportiva puede marcar la diferencia entre un rendimiento u otro.

En este estudio (5), se midió la velocidad media de sprint, en un partido de fútbol con duración de 90 minutos, en dos grupos. A los integrantes de un grupo se les suministró una solución de CHO al 9.6% (142 gr/h) y otro grupo un preparado con un 5,6% CHO y el resto placebo (54 gr/h). Los resultados fueron contundentes, a favor del grupo con una mayor ingesta de CHO.

El efecto en deportes intermitentes de estar en situación de hipoglucemia implica una entrega reducida de glucosa al cerebro. Importantes regiones del cerebro, como la corteza motora, se activarán, así como las regiones implicadas en la regulación cardiorrespiratoria. El transporte de glucosa endotelial puede convertirse en limitante de la velocidad para la tasa metabólica cerebral de la glucosa, cuando las concentraciones de glucosa arterial cae a niveles hipoglucémicos.

Conclusión: es razonable pensar que los niveles de glucosa en sangre se asocian a determinados rendimientos y habilidades en la práctica del fútbol.

(1) Coyle E.F., Coggan A.R., Hemmert M.K., Ivy J.L. Muscle glycogen utilization during prolonged strenuous exercise when fed carbohydrate. J. Appl. Physiol. 1986;61:165–172. [PubMed]

(2) Bangsbo J. Physiological demands. In: Ekblom B., editor. IOC Handbook of Sports Medicine and Science: Football (Soccer) 1st ed. Blackwell Scientific Publications; Oxford, UK: 1994. pp. 43–58.

(3) Rollo I. Carbohydrate: The football fuel. [(accessed on 24 June 2015)];GSSI Sports Sci. Exch. 201427:1–8. Available online: http://www.gssiweb.org/en/Article/sse-127-carbohydrate-the-football-fuel

(4)  Ali A., Williams C., Nicholas C.W., Foskett A. The influence of carbohydrate-electrolyte ingestion on soccer skill performance. Med. Sci. Sports Exer. 2007;39:1969–1976. doi: 10.1249/mss.0b013e31814fb3e3.[PubMed] [Cross Ref]

(5)  Kingsley M., Penas-Ruiz C., Terry C., Russell M. Effects of carbohydrate-hydration strategies on glucose metabolism, sprint performance and hydration during a soccer match simulation in recreational players. J. Sci. Med. Sport. 2014;17:239–243. doi: 10.1016/j.jsams.2013.04.010. [PubMed] [Cross Ref]

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