Proteína I: efecto termogénico

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Proteína I: efecto termogénico

La proteína es un macronutriente imprescindible en la vida del deportista (por supuesto los carbohidratos y grasas también). Conocer bien su funcionamiento en nuestro organismo no es tarea fácil. Existe una tendencia a consumir elevadas cantidades de proteínas, en forma de atún, huevo o suplementación, sin saber realmente las cantidades, en qué momento del día y de que fuentes deben provenir para cubrir nuestras necesidades. Vamos a aportar un poco de luz y haremos una serie de post, que en algún momento pueda ser un poco técnico, para aclarar algunos aspectos.

Empezaremos por el efecto termogénico que las proteínas provocan en nuestro organismo.

Las dietas altas en proteínas (HP) incrementan el gasto energético a través de un incremento en la termogénesis postprandial y el metabolismo en reposo. Las proteínas tiene un gasto termodinámico que oscila del 20-30%, para realizar las funciones metabólicas y/o almacenaje. Los carbohidratos requieren del 5-10% y las grasas del 0-3% (1).

termogenesis

Encontramos amplios estudios que confirman que las dietas HP provocan un mayor efecto termodinámico de los alimentos que carbohidratos o grasas, debido a su actividad postprandial (2).

El efecto termogénico de los nutrientes está relacionado con un aumento de los requerimientos energéticos que se procesan durante el periodo postprandial. Está basado en las cantidades de las necesidades de ATP para los pasos iniciales del metabolismo y almacenaje. Los valores que se necesitan en cada grupo de macronutrientes están mencionados. Una dieta HP inducirá a un mayor efecto termodinámico en sujetos sanos en comparación con dietas altas en grasas (3).

Este mayor gasto termogénico de las proteínas está causado por el alto coste en ATP que se origina en la síntesis postprandial (4)

El metabolismo proteico y gasto energético es dependiente de la fuente proteica. Un importante factor para determinar el metabolismo postprandial de las proteínas es el ratio de absorción/digestión. Por ejemplo, la proteína de suero (Whey) provocará una mayor síntesis proteica y oxidación de aminoácidos y una digestión más lenta que la caseína (5)

La composición de los aminoácidos de las proteínas también son importantes para determinar la eficacia metabólica en la oxidación proteica, existen enormes diferencias en la eficacia de este proceso cuando los aminoácidos son oxidados. Esto es debido a la larga variedad en las cadenas de carbono y cofactores que resultan del catabolismo de los aminoácidos (5). Por ejemplo, para la conversión de la urea en el ciclo de urea el coste será de 4 ATP, 1 ATP para aminoácidos como la prolina o alanina ó 3 ATP para la histidina (5)

Durante la pérdida de peso, las dietas HP previene de una caída en el gasto energético en reposo (6). El mecanismo por el que esto sucede es debido a la retención de masa magra observada durante dietas altas en proteínas. Estos datos muestran un efecto positivo en el incremento del consumo proteico en el metabolismo energético (7).

El efecto de las proteínas sobre el apetito

Podemos decir que existe una doble vertiente en la que las proteínas ejercen su efecto sobre el apetito.
En primer lugar, a través de un mecanismo de regulación homeostática de la dieta para asegurar el aporte proteico con el fin de mantener necesidades corporales. En segundo lugar, las proteínas al tener un mayor poder saciante llevan a reducir la ingesta energética diaria.

  1. Westerterp-Plantenga MS, Nieuwenhuizen A, Tome D, Soenen S, Westerterp KR. Dietary protein, weight loss, and weight maintenance. Annu Rev Nutr 2009;29:21–41
  2. Halton TL, Hu FB. The effects of high protein diets on thermogenesis, satiety and weight loss: a critical review. J Am Coll Nutr 2004;23:373–85
  3. Belza A, Ritz C, Sorensen MQ, Holst JJ, Rehfeld JF, Astrup A. Contribution of gastroenteropancreatic appetite hormones to protein-induced satiety. Am J Clin Nutr 2013;97:980–9
  4. Latner JD, Schwartz M. The effects of a high-carbohydrate, high-protein or balanced lunch upon later food intake and hunger ratings. Appetite 1999;33:119–28
  5. Drapeau V, King N, Hetherington M, Doucet E, Blundell J, Tremblay A. Appetite sensations and satiety quotient: predictors of energy intake and weight loss. Appetite 2007;48:159–66
  6. Eisenstein J, Roberts SB, Dallal G, Saltzman E. High-protein weight-loss diets: are they safe and do they work? A review of the experimental and epidemiologic data. Nutr Rev 2002;60:189–200
  7. Wycherley TP, Moran LJ, Clifton PM, Noakes M, Brinkworth GD. Effects of energy-restricted high-protein, low-fat compared with standard-protein, low-fat diets: a meta-analysis of randomized controlled trials. Am J Clin Nutr 2012;96:1281–98

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