Proteínas III: saciedad

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Proteínas III: saciedad

Çontinuamos la serie comenzada con estos dos post (que recomiendo leer antes de abodar este, ya que van seguidos):

Proteínas: efecto termogénico

Proteínas: apetito y regulación homeostática

Existe una importante industria y un interés creciente por parte de la población en conocer e identificar alimentos específicos, dietas o ambos que conduzcan a una mayor sensación de saciedad, como mecanismo para promover una alimentación saludable y mejor control de peso. Se ha vuelto popular la estrategia de aumentar el consumo de proteínas en la dieta. Como hemos venido explicando hasta ahora (posts citados), parece evidente que el consumo de proteínas tiene un mayor efecto saciante que carbohidratos y grasas.
Una concentración de proteínas elevada en sangre o en plasma de aminoácidos, que no pueden ser canalizados en las síntesis de proteínas, sirve como una señal de saciedad para una regulación de la ingesta de alimentos.

La calidad y tipo de proteína parece influir en la supresión del hambre. Determinaremos la calidad de la proteína en función de su composición en aminoácidos. Estamos ante una proteína de “baja calidad” si carece de uno o más aminoácidos esenciales. Por ejemplo, la gelatina, lo consideramos como una proteína “incompleta” o de “baja calidad” ya que carece de triptófano y contiene cantidades relativamente bajas de otros aminoácidos esenciales de la dieta, como pueden ser histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina). La adición de triptófano a la gelatina no mejora la calidad de esta.
Se ha demostrado que los animales rechazan las dietas que conducen al agotamiento o deficiencia por culpa de alimentos pobres en aminoácidos esenciales. Se ha detectado que contamos con sensores químicos que proyectan señales a áreas del cerebro asociadas con el control de la ingesta de alimentos, que se activan en el caso de situaciones de bajo nivel en alguno de los aminoácidos esenciales . Del mismo, una proteína completa se puede detectar y procesar la correspondiente señal que indicará al ser humano que puede dejar de comer.

Aumento de oxidación de las grasas
El mecanismo por el que ingerimos un alto contenido en proteínas y grasas y muy bajo o libre en carbohidratos implicará lo que se denomina como estado cetogénico. Este tipo de dietas induce a aumento de oxidación de las grasas e incremento en la concentración de cuerpos cetónicos así como supresión del apetito, en mayores niveles que dietas HP, aportes normales de grasas o carbohidratos.
El aumento de oxidación de las grasas es sugerido para reducir el apetito, mientras que la inhibición de la oxidación de ácidos grasos incrementa la ingesta de alimentos . La reducción del apetito con el aumento de oxidación de las grasas puede ser debido a la estimulación de carnitina palmitoiltransferasa-1,un catalizador de la velocidad en la oxidación mitocondrial de ácidos grasos. El aumento de oxidación de las grasas con baja disponibilidad de hidratos de carbono resultará en la producción de cuerpos cetónicos. El consumo de una dieta alta en estas características tendrá como consecuencia el aumento de producción de cuerpos cetónicos, por ejemplo, el b-hidroxibutirato.

La leucina y lisina son los dos únicos aminoácidos que son exclusivamente cetogénicos. Isoleucina, fenilalanina, triptófano y tirosina son tanto cetogénicos como glucogénicos. Las dietas altas en proteínas que consisten en aminoácidos cetogénicos pueden resultar en un aumento en plasma de concentraciones de cuerpos cetónicos, y esto derivar en un aumento de saciedad. La proteína de suero y alfa-lactoalbúmina tienen contenidos relativamente altos de leucina y lisina, que pueden contribuir a un incremento en la sensación de saciedad, en comparación con la caseína o soja.

En la siguiente comparativa tenemos la sensación de saciedad producida por 7 fuentes proteicas diferentes: caseína, soja, suero, suero-GMP, alfa-lactoalbúmina, gelatina y triptófano, durante 3 horas después del desayuno (suministrado el 20% de energía total del día, con una dosis del 10% en proteínas)

fuentes proteicas y saciedad

He consultado las siguientes fuentes para la elaboración de este artículo

Latner JD, Schwartz M. The effects of a high-carbohydrate, high-protein or balanced lunch upon later food intake and hunger ratings. Appetite 1999;33:119–28

Gosby AK, Conigrave AD, Raubenheimer D, Simpson SJ. Protein leverage and energy intake. Obes Rev  2014;15:183–91

Veldhorst MA, Westerterp KR, van Vught AJ, et al. (2010) Presence or absence of carbohydrates and the proportion of fat in a high-protein diet affect appetite suppression but not energy expenditure in normal-weight human subjects fed in energy balance. Br J Nutr 104, 1395–1405

Veldhorst MA, Nieuwenhuizen AG, Hochstenbach-Waelen A, et al. (2009) A breakfast with alpha-lactalbumin, gelatin, or gelatin þ TRP lowers energy intake at lunch compared with a breakfast with casein, soy, whey, or whey-GMP. Clin Nutr 28, 147–155

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