El ejercicio cardiovascular se ha utilizado desde siempre como una estrategia para la pérdida de peso o la reducción de grasa corporal. Primero debemos tener en cuenta que si no seguimos una dieta con déficit calórico será más difícil alcanzar nuestro objetivo.

Una vez tenemos claro que la alimentación es un pilar básico a tener en cuenta para conseguir nuestras metas, podemos diferencia distintas estrategias para nuestro entrenamiento cardiovascular con sus ventajas e inconvenientes: LISS y HIIT.

  • Cardio “LISS” (Low Intensity Steady State)

Se trata de un ejercicio aeróbico de baja intensidad y larga duración en el que nos mantenemos en un mismo ritmo de forma permanente. Su duración suele oscilar sobre los 45 minutos, ya que al ser de baja intensidad es posible mantenerlo más en el tiempo.

Una forma idónea de ejercicio aeróbico LISS sería caminar o bicicleta estática a un ritmo moderado y lineal.

Sus principales ventajas van a ser que es apto para deportistas de todos niveles, que la quema de calorías proviene principalmente de la oxidación de grasas y que se puede realizar con más frecuencia debido a que es menos agresivo.

Como inconvenientes, indicar que consume menos calorías que un sesión de entrenamiento HIIT y que una vez acabada la sesión de entrenamiento, el cuerpo deja de usar grasa como combustible.

 

  • Cardio “HIIT” (High Intensive Interval Training)

Se trata de un ejercicio aeróbico de alta intensidad y corta duración en el cual alternamos picos de cortos de esfuerzo muy alto con recuperaciones más largas a un ritmo más moderado.

Se puede realizar de diversas, por ejemplo, alternando sprints con carrera continua a ritmo moderado para la recuperación o bien en bicicleta estática siguiendo un protocolo similar.

Sus principales ventajas van a ser que preserva la masa muscular en periodos de déficit calórico (etapa de definición) y que activa aún más nuestro metabolismo después de terminar el ejercicio. Su eficacia se debe al EPOC (excess post-exercise oxygen consumption o aumento del consumo de oxígeno tras el ejercicio), que hace que el cuerpo siga necesitando quemar calorías para obtener energía para sus procesos después del entrenamiento.

Como inconveniente, destacar que no es apto para cualquier deportista ya que se necesita un nivel alto de condición física y entrenamiento previo y que las sesiones son más limitadas (2-3 veces por semana).

¿Cuál elegir? En mi opinión, el que mejor se adapte a vuestros objetivos y a vuestra condición física, ya que ambos son efectivos para la perdida de grasa corporal y mejorar el estado físico en general.

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