Contar calorías o contar macronutrientes

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Contar calorías o contar macronutrientes

Estamos acostumbrados a dietas que se basan en contar calorías como sistema para medir la ingesta calórica y fijar el objetivo de pérdida de peso. Sin embargo, la práctica del recuento de macros en lugar de calorías (empleada muchos años por los culturistas) ha ido ganando adeptos a todos los niveles, incluído la consulta clínica. Veamos la diferencia entre ambos métodos.

Contar calorías

Es un mecanismo relativamente fácil, pero tedioso. Generalmente, se calcula el gasto energético total (reposo, efecto termogénico de los alimentos y actividad física) y en función de algunos parámetros (normalmente, sexo, edad, salud) tendremos las necesidades energéticas diarias de un individuo. Para seguir este sistema habrá que calcular el número de calorías que tiene cada toma que realicemos. Al final llega a ser bastante mecánico, algunas comidas se repiten y se llega a conocer bastante bien las calorías que tiene cada menú.

Tenemos además aplicaciones para el móvil que pueden ayudar bastante a llevar este recuento.

Contando macronutrientes

Dividimos el planning de trabajo en 3 bloques, hidratos de carbono, proteína y grasas y fijamos un porcentaje que deben representar a lo largo de la jornada. También en este caso tendremos en cuenta, edad, sexo, situación fisiológica, nivel de actividad física, objetivo perseguido. En este caso, cada profesional aplicará un criterio en función de enormes variables, incluída la preferencia propia a la hora de ponderar ciertos macros. Para llegar al objetivo final se puede hacer empleando distintas vías.

Es una vía más relajada de seguir una dieta, tanto para paciente como profesional. En mi caso, en consulta clínica, hace meses que trabajo bajo esta metodología.

Diferencias

Ya mencionadas, pero concretando más, en el primer caso, se trata básicamente de crear un déficit calórico, a ser posible sin que el paciente lo capte (es posible, te lo aseguro). En las primeras semanas dará resultado y a medio plazo puede llegar a ser un sistema que no funciona.

En el caso de macros, el concepto es más bien de “balanceo” en la composición de la dieta. Conociendo el efecto termogénico que éstos tienen, metabolismo, combinarlos de diferente forma y en diferentes porcentajes puede tener un impacto muy significativo en la persona. Además es una metodología de trabajo con mucho más recorrido a largo plazo así como se puede modificar durante el tiempo cómo ponderas proteínas, grasas e hidratos. Quizás en este caso, la opción de “comer fuera”, quedar con amigos, citas familiares, se complica más que en el caso de contar calorías.

El método que más te conviene

Si necesitas disciplina, eres de “mano fácil“y quieres llevar un control de la dieta, cuenta calorías. Es fiable y sabrás lo que estás comiendo. En mi caso, en consulta, suelo comenzar de esta forma las primeras semanas (se puede alargar a 3 meses), lo uso como vía para asegurarme un cierto control y poder medir la evolución del peso, grasa, masa muscular, etc.

El siguiente paso natural es dejar la calculadora y báscula de cocina aparcada e introducir hábitos y trabajar por macros. En este caso, debes ser ya una persona que mira la comida no cómo si te la fueran a quitar, sino como algo natural, de lo que se disfruta y forma parte del día del día, como otras cosas.

Depende en qué nivel estés de madurez y también de índice de masa corporal (por fijar un criterio en el que medir nuestro estado de sobrepeso) podrás optar por un método u otro.

Espero que sirva!

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