Posibles efectos positivos del té sobre la salud

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Posibles efectos positivos del té sobre la salud

El té es uno de los alimentos funcionales más estudiados de la historia. Encontramos literatura al respecto para estar leyendo durante mucho tiempo. En todo alimento funcional hay defensores y detractores. Desde un punto de vista estrictamente científico, toda esta información hay que cogerla con calzador. Después de agua, posiblemente se trate de las opciones más interesantes a la hora de acudir en forma de infusión. Este es un resumen de algunos beneficios que podemos encontrar en el té, ojo, la mayoría, sin demostración científica definitiva.

Enfermedades cardiovasculares. El consumo de té en el año anterior al infarto de miocardio se relaciona con una menor mortalidad tras el accidente vascular, por lo que la ingestión de flavonoides del té puede contribuir a la prevención primaria de la enfermedad isquémica cardiaca. Asimismo, ello consumo de té verde está asociado con menores concentraciones de colesterol total en japoneses sanos entre 40-69 años. Sin embargo, no se halla correlación entre el té y las cifras de HDL y triglicéridos. A este respecto, ciertos estudios sugieren que el consumo de té negro reduce el riesgo cardiovascular al reducir la agregación plaquetaria.

Posiblemente, los efectos antioxidantes de los polifenoles del té podrían favorecer la actividad del endotelio vascular reduciendo el riesgo de accidente cardiovascular. Algunos autores afirman que una ingestión regular de té produce una significativa dilatación vascular, siendo el mecanismo protector independiente de edad, sexo, IMC… pareciendo más ligado a sus propiedades vasodilatadoras.

Cáncer. Esta inhibición de la oncogénesis se ha demostrado en el té verde y en el negro en relación con diferentes tejidos: piel, pulmón, cavidad oral, esófago, estómago, intestino, colon, páncreas, mama. La discrepancia entre los resultados teóricos in vitro y los resultados in vivo pueden deberse: a la dosis de té, los diferentes orígenes del cáncer entre especies animales y a otras causas como la biodisponibilidad de sus polifenoles.

Los polifenoles presentes en el té inducen la apoptosis en ciertas células tumorales. Esto es especialmente cierto en lo que se refiere al cáncer oral. Es necesario tener en cuenta que la enzima 5 alfa-reductasa cataliza la reducción, dependiente de NADPH, del doble enlace de ciertos esteroides y que, en el hombre, la actividad de la 5-alfa-reductasa es crítica en ciertas situaciones como la diferenciación sexual, la hiperplasia benigna de próstata, la alopecia, el hirsutismo y el cáncer de próstata. Son inhibidores naturales de la enzima, entre otros, las catequizas del té verde. Por otro lado, las propiedades anticancerosas del té verde podrían deberse a su capacidad inhibidora de la angiogénesis dependiente del factor endotelial de crecimiento vascular.

Osteoporosis. Hay una relativa evidencia de que los bebedores adultos habituales de té, sobre todos los de más de 10 años, tienen una densidad ósea superior. Asimismo, los polifenoles del té verde han demostrado experimentalmente que reducen la inflamación artrítica. Las catequinas, especialmente aquellas que contienen un éster de galato, son efectivas in vitro inhibiendo la ruptura del colágeno. Por ello, ciertas catequinas presentes en el té podrían ser condroprotectoras y su consumo regular prevenir la artritis y beneficiar a los pacientes al reducir la inflamación y la lísis del cartílago.

Procesos inflamatorios e infecciosos. El flavanol epigallocatequina – 3 gallato ha demostrado ser un potente inhibidor de la elastasa leucocitaria, lo cual puede ser usado para reducir la progresión, mediada por la elastasa, hacia el enfisema y la invasión tumoral. También se ha sugerido que la epigallocatequina-3-gallato (EGCG), uno de los componentes del té verde, presentan actividad antiviral (se incubaron linfocitos con HIV y concentraciones crecientes de EGCG, viéndose que inhibían la replicación de los virus)

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