Razones por las que has engordado…o eso dices

1128

En algún momento de nuestras vidas, todos hemos ganado unos kilos de más. Sin saber cómo ni porqué, hemos cambiado nuestra buena y esbelta figura por una más redondea y rechoncha parecida a la del Señor Potato.

En muchos casos es por algo justificado como alguna enfermedad…pero casi siempre es culpa tuya y lo sabes muy bien. Un día llegas al espejo, te pones de perfil y te preguntas: “¿Será niño o niña?” Porque la tripa que has echado parece un embarazo de 8 meses mínimo. En ese momento piensas “Quizás me he dejado un poco”… ¿Un poco?…No campeón… ¡Te has dejado mucho!… ¡Estas menos en forma en Paquirrin!

En ese momento empiezas a buscar razones, que ya sabes que no son verdad, para intentar justificar tu “cambio” corporal, seguro que algunas de estas te van a sonar.

“Desde que tengo pareja he engordado…el amor engorda”: vamos a ver lo único que engorda es comer y no le des más vueltas. Seguro que muchas veces habéis visto a la típica pareja que comienza a salir y los dos tienen unos cuerpazo. A los 3 meses los vuelves a ver y están inflados como el muñeco de Michellin. El amor engorda pues no… lo que engorda es esta frase: “Gordi, ¿Qué vamos a hacer hoy? Pues quedarnos en casita, ver una peli y pedir unas pizzas…

“De un tiempo aquí me ha cambiado el metabolismo…antes estaba delgado”: seamos benevolentes es cierto con la edad nuestro metabolismo decrece y existe un tendencia a ganar peso…Pero ¡el no cerrar la boca también tiende a engordar!. Es posible que cuando ganamos años nuestro cuerpo sufre pequeños cambios…pero ganar 5 kilos no es consecuencia de cumplir años.

He dejado de fumar y he empezado a engordar y a engordar”: es verdad que hay casos en los que cuando alguien deja de fumar coge algunos “kilitos de más” ya que la ansiedad genera que comas más y peor. Pero esta ansiedad no es motivo para que acabes con las reservas mundial de chocolate…Canaliza tu ansiedad de otra manera y deja algo de chocolate para el resto de la sociedad.

“Yo no estoy gordo…soy un fofisano”: ¡Venga va! Lo último que me quedaba por oír, estar gordo por moda jajaja. Antes estaba en forma, con el abdomen marcado, pectorales rocosos, espalda ancha…pero como ahora se llevan los “fofisanos” decidiste engordar y perder la forma ¿verdad? ¡ACUÉSTATE YA HOMBRE!

Comentarios